25 feb. 2017

Fashion Film eres tú



¿Qué es Fashion Film? preguntas mientras clavas tu pupila en el vídeo que acaba de erizarte todo el bello, ¿y tú me lo preguntas? Fashion film es… emoción, belleza, arte, música, identidad, carácter, y no te has dado cuenta, pero sí, publicidad.

El Fashion Film es la nueva forma que tienen las marcas de seducirnos, de ser rebeldes, de ser románticas, de ser divertidas… de ser lo que son, o lo que quieren ser, a través de una historia, de una serie de imágenes que nos creen un vínculo con la firma, que nos haga recordar su esencia, que nos pase por el corazón.

A través del formato audiovisual, en el que el mensaje no queda estandarizado, sino que plasma un movimiento, han querido mostrarnos ese híbrido que han creado entre cortometraje, arte, publicidad y música. Los hay de todos los tipos, largos, cortos, con personajes e historias, o simplicidad en lo estético, pero todos nos comunican algo. Las ganas de ser de las marcas, de atreverse, y de seducirnos descaradamente.

Y no queda ahí el asunto, y es que además ya ni si quiera nos meten esa publicidad de manera intrusiva, sino que somos nosotros mismos los que buscamos ver esa obra maestra que nos divierte y nos cautiva, que nos acerca a los grandes, que nos identifica con ellos.

Ese género que ha atraído a grandes directores, como el mismísimo Roman Polanski en A Therapy, de Prada, o Wes Anderson en el tren que nos eclipsó estas navidades para H&M. Las modelos y actrices de fama internacional no podían ser menos entonces, y ahí tenemos a Keira Knightley o Gisele Bundchen para Chanel, entre muchas otras.



Y es que la revolución del Fashio Film va más allá, grandes festivales han surgido para decidir cuales son los mejores del momento, en España ya tenemos dos, Madrid Fashion Film Festival y Barcelona Fashion Film Festival, y suma y sigue.


¿Alguien duda aún que estamos ante una auténtica revolución?

Isabel Blokker

12 feb. 2017

Reggaetón ton ton sin estilo lo lo


Era una de esas mañanas de cielo azul. Azul de agosto, azul de calor. Y las olas rompían ferozmente, queriendo desafiar a la calma del pueblo costero.  Pero entre unos patos, la virgen y una tank shirt negra, surgía la esperada musa. Esa musa latina de shorts y  de sandalias romanas, que se ríe a cada niño que se le cruza pedaleando y que jamás teme a una neumonía. Sí, esa misma. Y ahí estaba ella, mirando las olas con una alegría arrebatadora y desafiante, como una verdadera heredera de la belleza y del amor de Venus, pero con un toque muy carnal, de puro sexo, por supuesto. Y cuando nadie lo esperara, la musa dejó a su ropa tendida y se fue a una fiesta de hip hop en medio de la calle. A una fiesta de hip hop, a una partida de domino… La musa, que es tan solo la Miss Universo 2006, dominaba el baile, el juego, la sensualidad. La musa, tal como Luis Fonsi y Dandy Yakee, viajaba entre espacios apocalípticos e estilos de una forma absolutamente casual. En Despacito videoclip todo se les permite. Todo menos la coherencia de estilo y de buen gusto. Eso jamás. Eso sería malicia sin delicadeza. ¿O no?
Videoclip Despacito : https://www.youtube.com/watch?v=kJQP7kiw5Fk


A Maluma, Nicky Jam, J. Balvin y todos los que se siguen en listado de las mejores canciones de Reggaetón en Youtube (a todos, porque quien tiene el micrófono en este género no viste faldas o vestidos), a todos quiero decirles que ya es hora de tener un poco de estilo propio y bien definido para lucirlo en los videoclips. El reggaetón es ese estilo musical que en teoría a nadie le gusta, pero que todos lo sabemos y queremos bailar. El reggaetón es como esa mirada indiscreta de quien nos gusta y seguimos diciendo a nuestra amiga que pasamos de toda la situación. No pasamos, no. Y a lo mejor, no queremos y no podemos pasar de ella. Y del reggaetón tampoco: en el coche, en el supermercado, en el metro, el en baño o en la panadería, es lo que escuchas y lo que escucharás. Y yo no tengo claro si esto es chantaje, si es un safari sin contrato o si yo borré casete y mientras no me enteraba de lo que pasaba, me escapé en mi bicicleta. 

“Acércate a mi pantalón, dale” es a lo J. Balvin en “Ginza” nos invita. La verdad es que toda su estética, principalmente de su querido pantalón, presupone de un imaginario japonés, algo entre un Yohji Yamamoto y un Rick Owens “in the house”. Y ese pantalón no es barato. Queridos lectores, ¡no es barato! En contraposición existe el estilo del elemento femenino, lo que sería un perfecto desfile de Philipp Plein. Una mezcla tan conceptual que resulta tan rara como atractiva. Y una vez más no importa la irracionalidad de la narrativa en el videoclip. Estilo, ¿a dónde te fuiste?

Maluma es un camaleón. Se viste como si fuera una rockstar, se viste como si fuera un estudiante de bachillerato. Un día una cazadora de cuero, otro día una bomber. Él consigue ser tan obrero como intelectual. Y de una manera u otra, la bandana siempre pega con sus outfits. Siempre, siempre, no… Que salir a la calle como si estuviéramos en medio de Coachella sería como si Shakira sacara a la calle un cerdo. Ah perdón, no, eso no, que ella lo hizo en su último videoclip. Por otras palabras, la frecuencia puede resultar absurda, o sea, la adaptación al contexto tiene siempre una capital importancia. Pero a lo mejor tenemos a Maluma como un visionario del movimiento #tiedtogether, ese reciente movimiento idealizado por The Business of Fashion que pretende alertar e estimular sentimientos de solidaridad y unidad dentro y fuera de la industria, mientras vivimos en plena crisis de valores políticos. (Trump, esto no es una indirecta. Twittea lo que quieras.) Estilo, ¿a dónde te fuiste?


La modelo Gigi Hadid en el desfile de Tommy Hilfiger S/S 2017 el 8 de febrero 2017 en Venice, California.
Me arriesgo a decir que si uno viera el videoclip de “Reggaetón lento” de CNCO o el “Traicionera” de Sebastián Yatra sin sonido juraría que estaría mirando a alguien cantando pop. Como mucho Rock, pero jamás un ritmo latino. Los peinados “demodé” de todo el grupo nos confunde como telespectadores y la boys band queda perdida en el espacio, sin cualquier pedigrí. Los diferentes tonos de denim, es mismo rollo que todos llevan, nos hace bostezar a los tres segundos. Y si nos quedamos dormidos, no pasa nada, la trama es la misma que “Baby, baby” de Justin Bieber.  Estilo, ¿a dónde te fuiste?


Y si “primero pensamos lento y después salvaje”, yo aquí estoy para aplaudir el final de la ausencia de estilo en los cantantes y videoclips de reggaetón. Obtener identidad propia debería ser un objetivo. Porque si la coherencia es la clave y la simple copia suena tan barata como rara, asegúrate de que, aunque compres Cartier, no significa que sabes de elegancia. Eso se obtiene solo y exclusivamente D-E-S-P-A-C-I-T-O.


Mariana Viseu

9 feb. 2017

BANDANA BLANCA MR. PRESIDENT

La moda se planta y diseña contra el veto migratorio de Trump. Son muchos los artistas y marcas de ropa que han creado colecciones cápsula, cuyos beneficios se destinaran íntegramente a la Unión Estadounidense por las libertades Civiles (ACLU)


La moda –aunque muchos no quieran verlo aún- se ve alterada por factores externos, ya sean sociales, económicos o políticos, y precisamente de política va la cosa en este momento. Desde que Donald Trump tomara posesión del cargo como 45 presidente de Estados Unidos, la oposición al gobierno del republicano no ha hecho más que crecer en todos los ámbitos sociales. Voces de la política o el cine se han alzado contra su arraigado discurso político, pero por encima de todo contra su veto migratorio, y la moda no iba a ser menos.

Para entender el presente es necesario (muy necesario) deshacer el camino y observar por un agujerito que sucedió años atrás, sin perder el prisma del presente. Entre 1892 y 1954 la isla de Ellis, en Nueva York, acogió a cerca de 12 millones de inmigrantes. Las fotografías de este momento histórico, muchas hechas en este pequeño islote cercan a la bahía de Nueva Jersey, han servido de inspiración para Opening Ceremony, que ha lanzado una colección cápsula primaveral que responde al nombre de “Action”. Una reivindicativa colección que se presentó tan solo 24 horas después de que el veto migratorio del Presidente Trump, fuera aprobado. 

Colección Cápsula "Action" de Opening Ceremony

La cosa no acaba aquí; la colección, ideada por Humberto Leon, forma parte del vestuario que el propio diseñador ha creado para la obra de ballet “The Times are Racing”, una exploración de la identidad americana. Así, moda y cultura crean sinergia y el símbolo es claro: los mensajes ideados no son solamente símbolos revolucionarios.




Pero no sólo de camisetas vive la revolución contra Trump. Cass Bird, la mítica diseñadora de moda y fotógrafa, puso en marcha una serie de litografías de sus fotos que se agotaron en 24 horas. O firmas, como Tom Ford o Marc Jacobs que han renunciado a vestir a la Primera Dama, Melania, pro principios. Es por todos sabidos –o al menos aquellos que vean más allá del mundo “pinta y colorea” de la moda-, que la industria textil ha buscado recursos para manifestarse, que si de algo va sobrada la moda es de ideas (no siempre buenas). Pues bien, emulando a “Los Juegos del hambre”, la moda ha decidido postularse ante delicado clima político con una singular manifestación visual: una bandana blanca. Responde al nombre de #TiedTogether, y trata básicamente de promover la integración, diversidad y unidad. 

Bandana Blanca como accesorio

Y os preguntareis (si es que sois curiosos), ¿y por qué una banda y blanca? Pues porque se trata de un objeto que utilizaron los punks como recurso de rebeldía y porqué en el color blanco se encuentran un sinfín de connotaciones, entre ellos pureza, inocencia y paz, que desde luego hace falta.


Adriana Blanco. 

8 feb. 2017

See-now, buy-now, la inmediatez se instaura en el mundo de la moda

2016 ha sido un año de cambios en la moda. Kanye West se ha consolidado como diseñador con la cuarta colección Yeezy para Adidas; Vetements ha conquistado a miles de fashionistas llevando el streetwear al nivel de la alta costura, y el baile de diseñadores entre las diferentes maisons históricas ha seguido sorprendiéndonos un año más. Pero si ha habido una tendencia que ha revolucionado el mundo de la moda ha sido el fenómeno see-now, buy-now.

Gucci SS 2016

El término apareció a finales de 2015, cuando Matthew Williamson presentó su colección primavera/verano 2016 y, inmediatamente después del desfile, la puso a la venta. Le siguieron los neoyorkinos Thakoon y Rebecca Minkoff. Sin embargo, 2016 ha sido el año definitivo para el see-now, buy-now, cuando Burberry o Tom Ford se han sumado al cambio de estrategia.

El mundo de la moda está dividido ante éste fenómeno, pues supone una ruptura total con el proceso de creación, presentación y venta del producto establecido y, sobretodo, la bienvenida del fast fashion a la firmas de lujo. Nadie se pone de acuerdo, y voces de cada capital de la moda han dado su opinión y se han posicionado al respecto.

Chanel SS2016

Las ciudades con más tradición en la moda, París y Milán, y capitaneadas por los conglomerados Kering y LVMH, se han opuesto a cambiar sus esquemas para adaptarse al fast fashion. “Es un follón; puedo presentar mis colecciones y luego darle tiempo a los consumidores y al resto de agentes – editores, compradores – para que hagan sus elecciones, sus fotos y su difusión. Si no hay ese espacio de tiempo, es el fin”, sentenciaba Karl Lagerfeld, director creativo de Chanel. Francois-Henri Pinault, consejero delegado del grupo Kering del que forma parte Gucci, el see-now, buy-now “niega el sueño” que crea el lujo. Así pues, la italiana Gucci tampoco se sumará, de momento, al fenómeno.

Burberry AW 2016

Por otro lado, Nueva York y Londres han apostado por unirse al fenómeno see-now, buy-now. La británica Burberry ya ha presentado sus primeras colecciones adaptándose a él, con muy buenos resultados comerciales. Además de trasladar los artículos a las tiendas y al canal ecommerce inmediatamente después del desfile, la compañía también presenta sus colecciones masculina y femenina en un mismo show, dos veces al año. Según palabras del director creativo de la firma, Christopher Bailey, afirmó que la nueva estrategia gira sobre el consumidor final: “Consolidamos una conexión entre la experiencia que creamos con los desfiles y el momento en el que la gente explora físicamente las colecciones por ella misma”. El americano Tom Ford, por su parte, también defiende el nuevo sistema. “El mundo se ha vuelto increíblemente inmediato y el hecho de presentar una colección cuatro meses antes de su disponibilidad es algo anticuado y carece de sentido”, dice el diseñador. “Hemos estado viviendo con un calendario y un sistema obsoletos”, añade. Los estadounidenses Ralph Lauren, Tommy Hilfiger y Paul Smith también se sumaron, recientemente, al cambio de estrategia.

Burberry


Según los propios directivos de estas compañías, el see-now, buy-now ha elevado las ventas de sus productos exponencialmente al presentarse justo el mismo día del desfile. Faltaría saber si esta impaciencia por parte de los consumidores es motivo de la novedad del sistema, o si realmente es eficaz en términos de deseo. Lo que sí se puede afirmar con seguridad es que el mundo de la moda está cambiando, tanto las empresas como los consumidores y, sobre todo, la relación entre ambos actores.  

Martí Ventura

4 feb. 2017

El efecto #newboss


Jefe. Jerarca. Dirigente. Patrón. Director. Principal. Presidente. Cabecilla. Líder. Todos estos adjetivos y, quizás, unos cuántos más, son los más representativos a la hora de definir quién corta el bacalao. Señores y señoras, clientes y accionistas, trabajadores y mantenidos, nuestro concepto heredado de cómo se viste quién está en una posición de liderazgo ha cambiado. Acéptenlo. Acéptenlo como el hecho de que Beyoncé embarazada de gemelos es una maravillosa campaña de marketing. ¡Acéptenlo!
Beyoncé de gemelos embarazada| 2017
El consumidor de moda ya no es el consumidor tipo, segmentado. Por otras palabras, ya no es ese niño bueno que solo saca 10 en el colegio. Igual sigue sacando 10 en el colegio, pero la noche anterior al examen está en un bar tomando seis cañas. Y no tendrá resaca al día siguiente. El hoy no tiene nada que ver con el mañana y el mañana, mientras sigas sacando ese 10, no tiene nada que ver con el hoy. Es un nuevo ímpeto rebelde lo que vivimos actualmente. La mezcla es el punto clave: no hay ninguna distancia entre ser Zara o ser Prada. Somos la reinvención de lo alto y bajo; de cómo un día el reggaetón puede convertirse en opera.

Y tú, cómo cualquier jugador que jamás ha leído las instrucciones, tienes que saber que no importa dónde estés, ya no podrás saber a priori con quien hablas o flirteas. De los ahorradores a las fashion victims todos gritarán en unísono: “lo que importa es el (intelecto) interior”. Si lleva deportivas de 50 euros no significa que su cuenta bancaria no ascienda a millones. Pero claro, hay justo lo contrario, que se comerán latas de atún todo el mes debido a esa “limited edition” tan preciosa de X que colaboró con Z y que la venta online colapsó en segundos. Pero alguien tenía (y debía) comprarlas. Hay que llamarles inversores.

Pero volviendo a los negocios que suelen interesar a la gran mayoría, los del flirt, la vida se ha complicado mucho en este milenio para todos. En un café networking, como se llamaba por ejemplo lo de las 11:15 de Barcelona Fashion Summit del pasado jueves, uno no puede afirmar quién tiene o quién no tiene éxito, quién es el dueño o quién es el empleado. Y entre croissants y Franck Mullers, uno tiene que tener un sexto sentido para poder lograr como gold digger en semejante caos visual del postureo empresarial.


Francisco Pérez de Hawkers y su estilo #newboss
Ponentes sin corbata, ponentes con sudaderas Supreme, ponentes sin tacones, ponentes con Cortez, ponentes que no se quitaron el abrigo. Y esto solo confirma lo que algunos aún dudaban: Steve Jobs fue un coolhunter y Mark Zuckerberg es un early adopter de ésta tendencia. El #newboss es como esa brisa marítima en una tarde de verano, te rejuvenece sin casi tocarte. Téngase igualmente en consideración que en el mundo empresarial la gente sigue, de un modo casi inexplicable, sin ganas de destacarse. El auditorio se viste de negro, gris y azul marino. Y las mesas redondas también. El color afecta la tomada de decisiones, es la única conclusión posible ante tal situación de ordinariez absoluta. Pero, ¿cómo hacéis para acordaros de las caras de toda la gente que os pasa su tarjeta? “Ah sí, ese chico del traje gris… Ah sí esa chica de negro…”. ¿Tendrá la gente una memoria visual brutal o únicamente yo lo veo increíblemente sofocante?

La formalidad cambió en pocos años su forma. Permitimos, sin parpadear, que Francisco Pérez (cofundador de Hawkers) salga con una sudadera Adidas en su perfil de LinkedIn sin cuestionar su valor en el mercado o su talento. Lo permitimos a las nuevas generaciones, porque a las viejas pedimos que no se crean tan “modernikas”. Nos gusta porque tiene ese sabor cool, cosmopolita, de que él también es uno de los nuestros. Y mientras nos sentimos CEO y no lo somos, no pasa nada.

Desfile de Fendi F/W 2017-2018 | Gran plano del pelo de un modelo

En mitad de tal jornada con el enfoque principal en el futuro, la capacidad de reinventarse pudiera haber superado a las expectativas. ¿Para cuándo una acreditación más fashion en este tipo de eventos? Seguimos con ese llavero cinta que no pega con nuestros outfits y nos sentimos como 50% de la misma familia, 50% como en un campo de concentración. Tampoco pido un grafiti a la Fendi F/W 2017-2018, pero en hábitat de innovadores yo me guio por la excelencia intelectual. Porque toda la creatividad genera dinero, ¿o no?


Mariana Viseu

3 feb. 2017

La etiqueta culpable de la sociedad



¿Es la suerte la que determina nuestras decisiones? Es decir ¿nos jugamos a cara o cruz el futuro de nuestra vida? ¿O en realidad, es la moneda la que nos hace decidir, justo el instante antes de volcar su decisión encima de la mesa?

Estas son algunas de las preguntas que llevaron al diseñador Pablo Puig a realizar su colección inspirada en “cara o cruz”, en la que decidió plasmar monedas con el mismo diseño en ambas caras ya que “al final, te das cuenta de que tomas la decisión instantes antes a que caiga la moneda”. Así es el joven diseñador que creó en 2014 Blame Label, “etiqueta de culpa”.

“La inspiración de la marca está basada en temas sociales, somos culpables de pertenecer a un sistema poco logrado, la moda es referente al consumismo” señala Puig, mientras da una calada a su estrenado cigarro. Opina que la fast fashion es insostenible, que la moda debería alzarse sobre el materialismo y conducir a una ‘revolución social’, en el sentido de rebelión, rechazar lo impuesto y luchar por un mundo mejor. Una idea romántica de la moda.
El diseñador apuesta por el Km 0, sus creaciones intentan componerse a base de materiales nacionales, aunque no siempre es posible, la fabricación sí cumple el requisito 100% local, sus prendas son confeccionadas en Igualada y Barcelona capital.


Puig muestra ilusión en sus ojos, ilusión por iluminar un mundo oscuro golpeado por el machismo, las tragedias, las injusticias y el racismo. Un mundo donde “todos estamos controlados constantemente”.

Por ello decidió plasmar en su última colección la teoría del panóptico, un tipo de arquitectura inventada por el filósofo Jeremy Bentham a finales del siglo XVIII y usada en centros penitenciarios. La estructura, en forma circular, permite a los guardias de seguridad, que vigilan desde una torre central, observar a todos los prisioneros, sin ellos saber cuándo son vigilados. Esto desemboca en una mejora del comportamiento debido al miedo a represalias al no conocer cuándo son observados, creando un “sentimiento de omnisciencia invisble”.



Blame Label ha visto así salir a la luz su nueva colección, basada en la observación constante a la sociedad, por lo que la ropa pretende servir como camuflaje mientras paseas por las calles de la ciudad, “buscaba que, al ser visto desde un plano picado, el efecto sea de camuflaje, que la persona se fusione con el resto de ciudad”, culmina el diseñador, mientras apaga su ya acabado cigarro.

Y así es Pablo Puig, un romántico empedernido en búsqueda de una mejora social, de un culto a la evolución a través de la moda, una lucha por los derechos a través de la inspiración.

I. Blokker

30 ene. 2017

Transcripción de "Heroísmos y Villanías: 20 minutos con Inmaculada Urrea"

UPF Barcelona School of Management. 24 Enero 2017.
Entrevista a: Inmaculada Urrea.
Entrevistó: Martí Ventura e Isabel Blokker.
E1: Inmaculada / E2: Martí / E3: Isabel

E2: En la entrevista, aprovecharemos tu formación en historia y tu experiencia en el sector del branding, para profundizar en temas de actualidad. Sobre todo, nos interesa que nos puedas aportar tu visión de cómo evolucionará el mundo de la moda y la belleza en un futuro.

E3: Queríamos empezar introduciendo un debate acerca de la moda y el género. En concreto por un tema clave: la objetualización de la mujer en las revistas femeninas de alta gama. ¿cómo crees que como ciudadanos se podría hacer al respecto para cambiar el paradigma de que la mujer – objeto en este tipo de publicaciones?

E1: ¿Cómo ciudadanos?

E3: Sí, ya que desde arriba no lo cambian, ¿qué se puede hace desde abajo?

E1: Como ciudadanos lo que podemos hacer es no comprarlas y no leerlas.

E2: Y tú, que tienes una voz en el sector, ¿qué puedes aportar para cambiarlo?

E1: Yo no trabajo para ellas. A veces colaboro con artículo, pero la última vez que escribí algo reivindicando me censuraron el párrafo. A partir de ahí decidí que, si no escribo lo que quiero, no escribo. Por eso sólo escribo en Modaes.
Las revistas femeninas me la “traen bastante al pairo” justamente por todo el mundo que nos hacen tragar. La objetualización de la mujer sigue siendo un negocio y lo único que puedes hacer como ciudadano/a es quejarte en los medios y poner de manifiesto que no te apetece leerlo o directamente no leerlo. Y en tu vida, practicar justamente otro tipo de estilo de mujer.

E3: ¿Y crees que este tipo de publicaciones evolucionará y llegaremos a ver el triunfo de títulos como Gentlewoman?

E1: ¡No! Yo no lo veré y vosotros tampoco. Por desgracia.

E2: Siguiendo con el tema de la belleza y nuestra esclavitud ante sus paradigmas: el narcisimo y la eterna juventud, las redes sociales son un espacio clave ya que actúan como un espejo de lo que queremos proyectar. ¿Hacia dónde crees que evolucionará este concepto de proyección personal?

E1: A los seres humanos nos gusta compartir. El problema está en qué compartes. En las redes sociales tú puedes compartir contenido, y cosas sobre tu vida que puedan ser interesantes para los demás o no. Porque también hay mucho de autobombo y está bien, porque para eso están.
Luego está la parte ilustrada, por decirlo de alguna manera, o visual del yo, mí, me, conmigo, ¡mira qué guapa soy y qué tipo tengo! O ¡mira qué guapo soy y qué tipo tengo!, porque hay muchos chicos también. Es la época del selfie. Y yo tengo una teoría, cuántos más selfies te haces, puede ser causa de dos cosas, menos cariño has recibido en tu casa o más inseguro eres. Depende mucho de tu educación.

E3: En cada época histórica hay un concepto de belleza, y actualmente estamos en el mito de Narciso, de contemplarse a uno mismo.

E1: Sí claro, porque las redes sociales lo favorecen, así como el tener un teléfono con cámara fotográfica. El problema no es que te retrates, porque a lo mejor eres estupenda o estupendo y da gusto verte. Yo también sigo a una celebrity que me encanta, y me encanta cuando pone fotos porque es muy guapo, pues está muy bien. El problema es cuando pones sólo fotos de ti mismo y no pones nada más. La belleza pasa, pero el estilo queda.

E2: ¿Quién es este celebrity?

E1: Es un actor. En mi vida, además de mi marido, hay dos hombres; que son Cary Grant, que estas en los cielos, y Alex González, que me chifla.

E2: Enfocándonos en el análisis de la moda, a lo largo de la historia siempre ha habido en cada época una identidad marcada. ¿Qué identidad crees que tiene el siglo XXI? ¿Cuándo pasemos este siglo qué quedará de la moda en los libros de historia? ¿Y qué diseñadores actuales?

E1: Como historiadora no estoy capacitada para decírtelo porque estamos en los albores del siglo XXI, yo estaré muerta ya cuando acabe el siglo. Lo que sí sé es que será el siglo más ecléctico, mucho más que el siglo XX, y que no morirá el estilo deportivo.
Más allá de eso, no te sé decir que diseñador va a pervivir a lo largo del siglo XXI. Es demasiado pronto. De hecho, en historia, lo primero que te enseñan es que necesitas un foco y necesitas tiempo para juzgar. Por desgracia, es todo lo contrario a lo que obligan los medios de comunicación, que nos llevan a la inmediatez. La inmediatez está muy bien para según qué cosa, pero para hacer reflexiones un poco interesantes hace falta tiempo.

E3: Hablando un poco del futuro, ¿Crees que habrá marcas emblemáticas como puede ser ahora Chanel? Con la competencia que hay actualmente, ¿se puede llegar crear una marca tan potente?

E1: Sí. Seguramente. Lo que pasa es que como pocas lo hacen bien, a lo mejor no lo veremos. A la pregunta ¿seguirá habiendo marcas potentes o míticas? Seguramente sí.

E2: ¿Qué características en cuanto al branding y su identidad crees que deben mantener o potenciar para ser emblemáticas?

E1: Primero ser coherentes y después ser consistentes, que son las dos grandes cualidades que debe tener toda marca para llegar a ser emblemática. La coherencia es lo primero, pero sea marca personal o marca comercial, da igual, porque una celebrity también es una marca y un profesional también puede llegar a serlo. Cualquier marca comercial ha de ser coherente en su identidad, es decir, saber qué es, qué representa y para quién; y después repetir su historia y su relato hasta llegar a ser consistente.

E2: ¿Crees que es más fácil que una marca de un diseñador propio sea más consistente y coherente que una marca general…por decirlo así? Es decir, ¿la figura del diseñador como, por ejemplo, Coco Chanel que se hizo su marca, o Del Pozo o Balenciaga, influye más en la coherencia y en que perdure en un futuro?

E1: ¿Del Pozo pasará a la historia? No. Balenciaga pasará a la historia por Cristóbal Balenciaga. Por los que han venido detrás no estoy tan segura. En general, depende de lo que hagan después con la marca, porque Poiret fue un gran referente y ahora es una marca muerta. Schiaparelli también. Aunque la han querido redimir no tiene la repercusión que, por ejemplo, tiene Chanel o tiene Dior. Aquí el problema está, no en la marca fundadora, porque es una marca con herencia, sino que hacen después con ella. Porque Vionnet también fue una gran marca con una personalidad muy definida y ahora está bastante perdida. Des de que el capitalismo salvaje llegó a las marcas de lujo no basta con resucitar a una marca, hay que saber hacerlo. Y se está demostrando que la mayoría no saben hacerlo. De ahí viene todo el baile de directores artísticos que lo que hacen es confundir a la propia marca, es decir, a la propia herencia de la marca, porque cuando la resucitan, en la gran mayoría de los casos, no saben ni lo que representaba en su momento.

E3: ¿Y qué harías tú con Chanel? ya que como comentabas, no crees que estén plasmando su esencia.

E1: Pues haría muchas cosas. Entre otras, sentarme con los hermanos Wertheimer y que me explicarán qué están haciendo ellos.

E3: Pero, ¿qué les dirías tú?

E1: Pues les podría explicar, para empezar, toda mi tesis y así enseñarles, con una demostración casi científica, qué es lo que tendrían que hacer para que perviviera el legado de esta mujer. Pero bueno esto ya es un poco ciencia ficción.

E3: ¿Pero crees que están bajando sus ventas?

E1: No creo que estén bajando sus ventas.

E3: Entonces, no parece que lo estén haciendo mal para el público.

E1: Una cosa es ser una marca coherente y otra cosa es ser una empresa que gana dinero. Entonces ahora, me da bastante la impresión, porque está hubiese sido la segunda parte de mi tesis, que Chanel es una empresa destinada solo a ganar dinero. Lo cual es muy respetable por su parte, pero claro…
E3: Pasando a las fashion weeks, se ha comentado que podrían estar desfasadas. ¿Qué concepto innovador crees que deberían incorporar? ¿Cómo se deberían mostrar las colecciones?

E1: Las fashion weeks son parte del sistema de la moda, que está bien que existan, pero sí que es verdad que, con los medios que ahora tenemos, realmente la manera de mostrar la moda también debe de cambiar. Entonces, por ejemplo, algunas marcas hacen desfiles que ya se pueden ver en streaming. Y llega un punto que puedes plantearte como marca si tener que desplazarte a Paris a Milán o a Nueva York o donde sea, va a seguir siendo la norma. Yo creo que esto, lo que abre, es que cada marca se plantee como quiere presentar sus colecciones. Entonces aquí feel free.

E2: ¿Y crees que el see now buy now será este elemento innovador a la hora de presentarlas como siempre, pero darle ese plus de inmediatez?

E1: El see now buy now lo que hace es reafirmar, lo que yo llevo mil años diciendo, que es que el prêt à porter está muerto como tal. El see now buy now me parece una nueva manera de darle caña al propio sistema de la moda, en el que están pasando cosas interesantes y a ver dónde nos lleva. El otro día reflexionaba sobre ello y dudaba de que llegara para quedarse porque cuanto más corto es el ciclo del deseo en una persona, antes lo aburre. Lo que es fascinante de las marcas, de cualquier tipo, pero sobretodo de las de moda, es que son capaces de generar deseo. Entonces, con el see now buy now, este ciclo del deseo se está acortando. La pregunta es, ¿hasta dónde se va a acortar? Si a ti te dan lo que quieres, dejas de tener interés por eso que tú querías y vas a querer otra cosa. Pero, por otro lado, me parece interesante este movimiento en el ciclo de la moda.

E2: ¿Crees que estaríamos hablando de una tendencia que ha venido para quedarse?

E1: Sí. Con mi querido colega Carlos Delso estuve teniendo una conversación y me convenció.

E3: Es decir, apuestas por que la fast fashion seguirá teniendo poder. ¿Y la slow fashion crees que tiene lugar en el sistema de la moda?

E1: La fast fashion es casi una obligación de muchos que no podemos comprar en otras marcas, porque nos gusta la moda. Y la slow fashion básicamente será la opción de alguna parte de la sociedad que decida empezar a consumir de otra manera, lo cual me parece muy bien.

E3: ¿crees que es sostenible la fast fashion?

E1: Tendríamos que revisar qué es la sostenibilidad y de quién es la culpa. Yo creo que es sostenible a veces, depende del caso.

E3: ¿Qué opinas de la contaminación de los países en los que se produce la fast fashion? Ya que las fábricas están localizadas ahí.

E1: Es que el concepto de fábrica de cualquier cosa tampoco es sostenible. Las eléctricas tampoco están siendo muy sostenibles. Quizás lo que deberíamos revisar, antes de acusar a sectores, es pensar cómo funciona el sistema en general. La moda sostenible es un tema que a veces solo se trata en superficie, pero yo creo que es bastante más complicado.
Por otro lado, la fast fashion, al fin y al cabo, es una parte más del sistema. Y no es solo culpable. También crea muchos puestos de trabajo y da de comer a mucha gente en los países desarrollados y no desarrollados. Además, al final, es lo que consumimos la gran mayoría. No debemos olvidar que la moda está hecha para que sea llevada en la calle por la gran mayoría.

E2: Hablabas antes de que Chanel, en la actualidad, sólo quería hacer dinero y de que el see now buy now llegaba para quedarse. El hecho de que Karl Lagerfeld criticara tanto este fenómeno, ¿no crees que es un poco incoherente con el objetivo económico que tú asocias a la voluntad actual de la marca?

E1: ¿Cuándo ha dicho Karl Lagerfeld alguna coherencia en su vida? ¡Si le encanta polemizar! Él puede decir lo que quiera. Karl Lagerfeld es un genio y, en consecuencia, tiene capacidad de hacer lo que quiera y tendrá siempre mi admiración a pesar de las burradas que haga.  

E3: Por otro lado, en EEUU la moda y la política están muy ligadas.

E2: ¿Qué relación crees que hay en España entre política y moda?

E1: Como he comentado en otras ocasiones, el cáncer de la moda en este país es la política. Mientras tengamos que subvencionar a pasarelas que no llevan a ninguna parte, mientras los políticos sigan hablando de lo que no saben y patrocinando eventos para hacerse la foto…mal vamos. Esto no pasa en ningún otro país del mundo. Ahora, con la crisis, ha cambiado bastante, pero llegó un momento en que era realmente escandaloso. Entonces, como ya no hay dinero, el intervencionismo ocurre en menores ocasiones. Asimismo, sólo tenéis que coger la lista de los grupos que desfilan en la 080 e intentar haceros la pregunta de por qué desfilan y después leer a Modaes y ver dónde están esas empresas, qué volumen de facturación tienen, dónde venden etc.

E2: Y plantearse si sin las subvenciones estarían allí.

E1: Claro. Es que, ¿por qué hay que subvencionar? Si no facturas dedícate a la cría del champiñón. Es así.

E2: Lo que comentábamos antes de que las pasarelas estaban un poco desfasadas, una de las primeras personas que lo comentó fue Anna Wintour, una de las personas más influyentes en el mundo de la moda. Ya ha tenido una larga trayectoria y hay gente que querrá que dure más o menos pero, cuando acabe Anna Wintour, ¿quién crees que será o que merece ser su sucesora como voz cantante de la industria?

E1: Yo no seré. Y no tengo ni la más remota idea. Si quieres que te diga la verdad, me da igual. Creo que la Sra. Wintour llegó allí porque se lo propuso, hace muy bien su trabajo que precisamente no es escribir, y como no es escribir a mí no me interesa. Es cierto que paralelamente y paradójicamente hasta hace pocos cursos aquí siempre citábamos a Suzy Menkes como la gran referencia en el mundo de la moda porque escribía y además lo hacía de manera libre en un periódico, pero des de que empezó su retiro dorado, justamente en Vogue, a Suzy Menkes ya nadie la recuerda. Las nuevas generaciones nunca la van a tener como la gran referencia. Esto redunda siempre en que el mundo de la moda es siempre un mundo despiadado. Puedes estar arriba de todo y al día siguiente te mueres o te echan o te retiras y ya no eres nadie.

E3: Para finalizar, tú te dedicas a renovar la imagen de las marcas, a hacer una estrategia nueva y buscar sus errores y defectos.

E1: Tenéis una percepción de mi trabajo un poco complicada. Yo me dedico a reconstruir la identidad de las marcas.

E3: ¿Pero para ello tendrás que saber en qué fallan?

E1: Sí, claro. Pero más que en lo que fallan, al revés, en cómo potenciar sus puntos fuertes. Y sí, evidentemente hay que hacer un análisis primero. Básicamente el trabajo de consultora, en el nicho donde yo me he especializado, es cómo crear identidad de marca y conseguir después comunicarla.

E3: Y nosotros mismos también podemos ser una marca personal.

E1: Sí, si os queréis dedicar como profesionales al mundo que sea. Sí, evidentemente.

E3: ¿En qué tendría que mejorar la marca personal de Inma Urrea?

E1: Uff. Esto lo guardabais para el final… ¿En qué tendría que mejorar? Pues en mucho porque tampoco es que yo sea la Duquesa de Alba.

E2: El otro día publicabas una foto citando a Mery Poppins: “prácticamente perfecta en todo”. ¿Podrías matizar este “prácticamente”?

E1: No, esto os lo tendría que contestar mi marido y la gente que me conoce. Pero es que es verdad, soy prácticamente perfecta. [Risas] ¿Qué tengo que mejorar? ¡Seguro! Puedo ser mejor en todo, siempre se puede mejorar. Pero os puedo decir que yo tengo una autoestima muy alta, me quiero mucho, y creo que suelo dar en todo lo que hago, tanto a nivel profesional como personal, lo mejor que se. Es decir, me gusta muchísimo compartir lo que tengo con la gente que quiero. Tanto a nivel personal, como con la gente que no conozco, porque en las redes sociales no conozco a la mitad de las personas que a lo mejor me están siguiendo. Pero a mí me gusta entablar diálogos, aprender. Y, sobre todo, todo lo que yo sé compartirlo con personas que me han aportado mucho, además.
Entonces, ¿qué puedo mejorar? Claro, como Carlos Sainz decía: “todo se puede mejorar”, o algo así. ¡Siempre!, pero yo intento cada día ser mejor. Si no lo consigo lo tendréis que decir vosotros. Yo me quiero mucho. 

The next Anna Wintours 
(Isabel, Martí, Núria, Andrea, Adriana, Patricia, Mariana y Anna)